Premio NOVELPOL 2005
Zeki
El premio NOVELPOL a la mejor novela editada en español durante
el año ha recaído en esta edición en la novela
de :
Raul
Argemí, Penúltimo nombre de guerra (Algaida)
La
Asociación Cultural NOVELPOL (Amigos de la
literatura policial) que tiene entre sus fines, la promoción y difusión del
género negro-policial en todas sus vertientes y soportes, con
especial atención al literario, viene otorgando desde hace tres
años el Premio anual a la mejor novela negra publicada en español.
Este premio, carente de retribución económica, es un especial
reconocimiento, de lectores aficionados al género, al valor literario
de esas obras y que pretende atraer la atención sobre las mismas
para que sirva de aliciente y promoción a este género.
A partir de este año y en ediciones sucesivas el ganador del
Premio NOVELPOL será invitado por la organización de la
Semana Negra de Gijón a disfrutar de la instancia en la ciudad
durante la duración del Festival, en cuyo marco se hará entrega
del galardón.
Las obras premiadas en anteriores ediciones fueron: Harraga de Antonio
Lozano y Que en vez de infierno encuentres gloria, del cubano Lorenzo
Lunar Cardedo, ambas editadas por la editorial Zoela.
La obra ganadora del 2005: Penúltimo
nombre de guerra cuenta una investigación que, desde el hospital en que se encuentra
encamado, lleva a cabo un periodista herido en un accidente de tráfico.
Entre la vigilia y la duermevela, entre la clarividente consciencia de
un cuerpo insensibilizado por las heridas y la opiácea irrealidad
de los medicamentos inyectados en vena; asistimos a una vertiginosa sucesión
de imágenes que mezclan presente y pasado, memoria y desmemoria,
verdad e impostura. ¿Qué pasó ese fatídico
día? ¿Por qué? ¿Cómo?
El autor: Raúl
Argemí nació en 1946 en la Argentina
en una familia obrera. Fue actor y director de teatro antes de incorporarse
a la lucha armada clandestina a finales de los años 1960. Encarcelado
en 1974, estuvo preso durante diez años, dos los cuales recluido
en los “pabellones de la muerte”. A su salida, retornó a
la escritura y aceptó un puesto de redactor en la Patagonia, donde
permaneció más de diez años. Allí escribió y
publicó su primera novela El gordo, el francés y el ratón
Pérez, que le valió ser despedido del diario Río
negro. En 1999, se mudó a España. Vivió en Alicante
antes de instalarse en Barcelona, donde reside en la actualidad. En 2002,
publicó Los muertos siempre pierden los zapatos, novela empezada
en Argentina y galardonada con el premio Felipe Trigo. En 2004, Penúltimo
nombre de guerra le valió los premios Luis Berenguer y recientemente
los premios de lectores Brigada 21 y Novelpol. Su última novela,
Patagonia chú chú, laureada del premio Pedro garcía
Pavón, acaba de ser publicada por Algaida.