>> Lectura
Sin
dejar señas
(Sans laisser d'adresse)
Robert Junod
Belgica, Édiciones
Luce Wilquin, coll. Noir Pastel • 2005 • 135
pp.
Etienne
Borgers
Traducción:
Jean-Michel Joubert
Esta
novela muy corta de Robert Junod, reutiliza con sencillez y una cierta
soltura, los temas de la tragedía, del destino y del
trío amoroso para hacer con ellos una crónica, algo
distenciada, de la desgracia cotidiana frente al acontecimiento excepcional.
Grisáceo que se vuelve lentamente negro, con pinceladitas
aplastadas sobre el retrato de los protagonistas.
Este relato
en primera persona es él de François, un
padre que no sabe exactamente porqué , hace siete años,
mataron a su hija Annie, una adolescente que tenía 17 años.
Fue su mejor amigo, Bertrand, quien resultó condenado por el
asesinato, Bertrand, acusado también por haber sido el amante
de la joven víctima. François rehusó aquella versión
durante el proceso pese a su cariño sincero para con su hija.
Y François, solo, que previo alojarlo y satisfecer sus necesidades,
acogera a Bertrand cuando este benefica de una remisión importante,
no sólo por buen comportamiento sino también porque está atacado
por una enfermedad incurable y que no le quedan más que unos
meses de vida.
François reanudara también las relaciones con Laurence,
esposa de Bertrand, amiga de muy antiguo que, ella y su marido, sirvieron
de allegados y de sostén afectivo a Annie y François
cuando él se había quedado viudo. François piensa
tambien que ha llegado el tiempo de reconciliarse con Laurence, ella
que ya no desea ver a su marido desde el fallecimiento de Annie.
El mismo se resistía a codearse con Laurence que ya no se ha
vuelto a ver desde aquel tiempo, a pesar de la attración que
sentía con respecto a esa mujer atractiva; la mujer de su mejor
amigo. Antes de hacer definitavamente borrón y cuenta nueva,
François, sin embargo, parece querer algo de Bertrand : un último
careo con su amigo moribundo.
El
tono de la novela, lleno de comedimiento, se situa en el abolengo
de un Simenon, y su sencillez da muy bien parte del monólogo
interior de un hombre con muy pocos temas de interés despues
de haber tenido en cuenta el luto y el dolor personal. Indiferente,
distante con únicamente escasas ideas por concretar. El personaje
de François ya no vive sino para esas. Sin febrilidad, sin ímpetu.
Novela
negra “de interior”, Sin dejar señas es
un relato que se parece mucho a un espacio cerrado que ningún
decorado logra ensanchar. Todo remite a la vida intérior
del personaje principal y a su plan de supervivencia. Porque eso
es de
lo que se trata en esa corta novela en la cual la muerte se queda
sin tregua solapada en esos destinos sacrificados que en el relato
son
descritos y para los cuales amistad y amor sólo son obstáculos
a la felicidad de una vida normal. Solo persiste cierto nihilismo
discreto. Implacable.
Sitio de ediciones Luce Wilquin : http://www.wilquin.com