>> Lecturas
Arriveranno
i fiori del sangue
(Llegaran las flores de
la sangre)
Stefano
Tura
Mondadori • 2005 • pp.257
Simona
Mammano
Trad.:
Maria Marcos
"Kosovo
es un país abstracto,
artificial. La guerra destruyó la riqueza, la especificidad.
Los escombros, nacidos de hombres aniquilados, sin identidad nacional,
extranjeros para mismos; y de este contexto nada ideal, emergen otros
hombres. Hombres armados y uniformados que pueden verse por todas partes:
en las carreteras, en los mercados, en las iglesias. Puestos para reestablecer
la paz, imponen sus reglas por la fuerza, sembrando terror y odio en
la población." (Arriveranno
i fiori del sangue, p.233)
Esta es la descripción
de Kosovo al final de la guerra de los Balcanes que ofrece Alvaro
Gerace, el héroe del
libro de Tura. Gerace es un policía de Bologna
que se va a este país para investigar, de forma privada, la
muerte de un periodista. Pero, ¿es posible investigar de manera
no oficial en un país extranjero? Tal y como nos dice Tura,
a través
de palabras de sus héroes, percibimos que en efecto no conocemos
la realidad de de un conflicto moderno. Tanto en Irak como
en Afghanistan, la situación sería la misma: la de un
país
en la frontera entre la legalidad y la ilegalidad es sutil,
dónde el derecho cede su sitio a la ley del más fuerte.
Es un libro muy duro, sin piedad,
en el que lo que el autor nos propone es el fruto de su experiencia
como enviado especial de TG1 (n.d.r. informativo de la cadena nacional
pública italiana).
El estilo, completamente diferente a sus anteriores libros [Il
killer delle ballerine (Fazi
2001) et Non spegnere la luce (Fazi, 2003)] es más
maduro. Leyendo Arriveranno i fiori del sangue, respiramos
el olor de la soledad, nos sentimos conscientes, nos imaginamos lo
que sería
vivir todos contra todos. Los personajes no se exponen jamás,
ellos se desplazan buscando a ciegas, ya que es la única manera
para ellos de no dirigirse a personas malvadas, aunque
ellas lleven un uniforme, aunque se diga que están allí para
que vuelva la democracia.