Ha fallecido el novelista cubano JUSTO
VASCO
[1943, La Habana – 23 enero 2006, Gijón]
Claude Mesplède
Trad.:
Zeki
Hospitalizado el domingo 22 de enero
en Oviedo, el novelista cubano Justo Vasco ha fallecido en la tarde
del lunes, rodeado de su familia, de su esposa Cristina y de sus amigos
más cercanos. Operado
en el mes de agosto del año pasado, había concluido su
salida del hospital con un corto comentario: « Justo 1,
cáncer 0 ». Desgraciadamente, la bestia, mala perdedora,
tomó su revancha. Victima de una hemorragia cerebral provocada
por dos tumores inoperables, esta vez Justo perdió la partida.
Conocí a Justo Vasco por primera
vez en 1995. Yo había
sido invitado a participar en la célebre Semana
Negra que tiene
lugar cada año en Gijón - Asturias. Había venido
a recogerme al aeropuerto de Madrid, un esplendido día de julio,
para acompañarme hasta el hotel a la espera de la partida del
tren negro a la mañana siguiente. Desde ese primer contacto,
pude apreciar la bondad de Justo, su calor humano y su erudición.
Supe más tarde que había estudiado en la Universidad
Patrice Lumumba de Moscú donde obtuvo un doctorado en química.
De vuelta al país, fue profesor de física en la Universidad
de la Habana. Después, su carrera se orientó hacía
la literatura. Durante ocho años (1980-1988) fue director editorial
(y también traductor) de las ediciones Arte y Literatura. Paralelamente,
en 1983 se inició en la escritura con Completo
Camagüey una
novela escrita a cuatro manos con el uruguayo Daniel Chavarría,
también residente en la Habana. Los dos compadres reincidieron
dos veces con Primero muerto (1986) y Contracandela
(1993), el tiempo de ganar el concurso de novela policial financiado
por el Ministerio del Interior cubano. Después, cansados de
hacer apología de unas fuerzas de la ley ni mucho menos mejores
que otras, abandonaron el relato laudatorio por novelas más
ambiciosas de vocación universal.
En la actualidad han sido traducidas
al francés, dos novelas
de Justo Vasco. Revisada y corregida, Boomerang (Contracandela,
1993) escrita con Chavarría, fue publicada por Rivages. Es el
relato de las tribulaciones de Tony Santa Cruz, un joven pescador cubano
convertido en criminal después de que una aventurera americana,
Margaret Gaylord lo hubiera timado e intentado matar . Más singular,
más personal también, L'Œil aux aguets (Mirando
espero, 1998) transcurre en un barrio popular de la Habana. Un
anciano que espía continuamente a sus vecinos, empieza a matar
a varias personas con la misma serenidad que si tomara el té.
Un policía de gran corazón se dará cuenta
demasiado tarde que tendrá mucha dificultad para atraparlo.
Más allá del humor brillante que trasmite, el libro seduce
también por sus diálogos con expresiones floridas resumiendo
a la perfección un trozo de vida de la Habana.
Instalado en Gijón, España, desde 1995, Justo Vasco
se había convertido en nexo y mano derecha de la manifestación
internacional más importante en el ámbito de la novela
negra: la Semana Negra, creada y animada por un nativo de Gijón
el novelista mejicano Paco Ignacio Taibo II. Cada año en julio,
durante una decena de días, más de un centenar de autores
de todo el mundo acuden para presentar sus últimas obras. Para
animar esos debates Justo era una pieza fundamental. Siempre atento,
siempre informado de las últimas novelas publicadas, se esforzaba
en resaltar a sus interlocutores. Hoy que nos ha dejado guardamos el
recuerdo de un hombre bueno, altruista y generoso con un entrañable
pensamiento afectuoso para su compañera Cristina y sus hijos
y en especial la pequeña Laura.