el policiaco en el punto de mira
n°5 Mayo-Junio-Julio de 2006

 

 

>> Lecturas

Un personaje de raza

Las cosas de la muerte
Pablo Bonell Goytisolo y Empar Fernández

Tropismos 2006

Javier Sánchez Zapatero

 

Escrita a cuatro manos por Pablo Bonell Gotisolo y Empar Fernández, Las cosas de la muerte es una novela que, bajo su aparente sencillez, resulta mucho más profunda e interesante que esas obras grandilocuentes que intentan captar la esencia del mundo y del hombre contemporáneos de una forma tan artificial y pretenciosa que terminan por convertirse en vacuas y artificiales. Sin querer epatar al lector en cada párrafo, sin intención de que su novela sea recordada por los siglos de los siglos, el tándem compositivo, autor también de Cienfuegos, 17 de agosto, logra construir una historia que, como todas las buenas historias, dice mucho más de lo que cuenta.

La trama, narrada con una omniscencia absoluta y estructurada según los cánones de la novela negra clásica, gravita en torno a la figura de Santiago Escalona. Inspector de policía en la comisaría del Raval, ha de investigar simultáneamente dos casos que le ponen en contacto con dos formas de vida diferentes en una ciudad en la que residir en el norte o en el sur es mucho más que una mera distinción geográfica. Su doble búsqueda, que le lleva a recorrer ambientes elitistas y adinerados y barrios conflictivos y marginales, no hace sino poner de manifiesto la universalidad de la mezquindad y la podredumbre moral cotidianas, que poco entienden de economías y clases sociales. Decepcionado con su existencia, escéptico como quien comienza a estar de vuelta de casi todo, pero aún tremendamente sensible ante el sufrimiento del prójimo, Escalona se ve obligado a resolver los casos durante un calurosísimo verano. La construcción de esa asfixiante atmósfera de sed y sudor, que hace que determinados pasajes sequen la boca del lector con la misma fuerza con la que el sol golpea a los personajes, refuerza la sensación de agobio de un personaje obligado a hurgar en íntimas miserias ajenas. Tal intromisión está relatada, como toda la investigación en la que se inscribe, con realismo y profusión de detalles relativos a las rutinas profesionales, intercalando en ocasiones documentos policiales en el desarrollo de la narración.

La obra parece nacer con vocación de inicio de saga. Se dejan puertas abiertas en las tramas personales, se muestran leves retazos de personajes que parecen condenados a crecer y, sobre todo, se perfila un protagonista con demasiadas aristas como para ser despachado en una única entrega. Escalona -en cuya figura se dejan entrever reflejos, y no sólo por su lugar de trabajo, del desencantado inspector Méndez, antihéroe habitual de Francisco González Ledesma- parece llamado a ser un personaje de largo recorrido y a que se hable de él más allá de esta primera novela. Esperemos que sus creadores opinen lo mismo, porque, a pesar de que habrá quien ose catalogarla como obra menor, Las cosas de la muerte resulta interesante, entretenida y escrupulosamente bien escrita. Y esas son palabras mayores que ojalá puedan tener continuación.

 


powered by FreeFind

© 2005 europolar Portada | Editorial | Equipo | Traductores | Archivo | Enlaces | Webmaster | Plan de la web | Webmaster: Emma