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>> Lecturas
Un retrato del policiaco español
Crímenes contados
Antología
del relato negro español
Edición de Fernando Martínez
Laínez Ediciones
Menoscuarto • Abril 2006 • 266 páginas
Javier Sánchez Zapatero
Aprovechando la buena forma de la que
goza la literatura negra en la actualidad -reforzada por la cantidad
y calidad de los nuevos títulos,
por la continua creación de nuevas colecciones editoriales y
por la progresiva consolidación de foros de discusión,
debate y estudio del género-, la editorial Menoscuarto lanza
al mercado una interesante antología que recopila trece relatos
de algunos de los más destacados autores españoles. La
selección destaca por su carácter híbrido y abierto,
al dar cabida tanto a autores clásicos del género en
español como Francisco González Ledesma, Juan Madrid
o Andreu Martín hasta escritores jóvenes no tan identificados
con la novela policiaca como Rafael Reig. Esa heterogeneidad, también
perceptible en los aspectos formales y temáticos de los relatos,
es el principal valor de Cuentos ciertos. No están
todos los que son, debido a la naturaleza selectiva propia de las antologías,
pero sí son todos los que están y su presencia permite
trazar un panorama completo de la situación actual de la novela
negra en España.
Como bien señala en el prólogo de la obra el escritor
y periodista Fernando Martínez Laínez, responsable de
la edición, durante los últimos años se han producido
diversos y variados cambios en la literatura policiaca. Los detectives
han perdido su privilegiada posición como protagonistas en beneficio
de los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado -cuyos medios
técnicos y científicos parecen mucho más apropiados
para resolver investigaciones que las armas deductivas de los "sabuesos" clásicos-
y los contextos del delito se han modificado. Esa cambiante realidad
es reflejada en los relatos de la antología que, a pesar de
dar cabida a todo tipo de personajes, están mayoritariamente
protagonizados por funcionarios públicos como Petra Delicado,
Martina de Santo o Méndez.
Pero, más que por la magnífica
radiografía del
género negro que con su selección permite hacer y por
el interesante prólogo de Martínez Laínez (que,
a diferencia de lo que ocurre muchas veces con textos similares, merece
ser leído), la lectura de esta antología es sobre todo
recomendable por la calidad de sus relatos. Directos y llenos de tensión,
preparados para devorar de un tirón, demuestran, sin desdeñar
la crítica y el retrato social, el carácter ameno y entretenido
de un género que parece vivir en la actualidad una situación
de vitalidad y fecundad sólo parece comparable a la de la época
de la transición, en la que una generación de autores
abanderada por Manuel Vázquez Montalbán logró crear
prácticamente de la nada una tradición policiaca hispánica.
Cuentos criminales
Crímenes
Contados
(Antología del relato negro español)
Edición de Fernando Martínez
Laínez
Ediciones
Menoscuarto • Abril 2006 • 266 páginas
Àlex
Martín Escribà
Heterogeneidad,
verosimilitud y entretenimiento son algunas de las peculiaridades
de Crímenes Contados, un antología
que reúne diferentes relatos policiales. Todos ellos, han
sido debidamente escogidos y seleccionados por Fernando Martínez
Laínez, uno de los autores más prolíficos del
género negro español.
Como introducción, el escritor barcelonés
nos adentra en el género con un estudio histórico que
se dedica a trazar un recorrido de la figura del detective privado
a lo largo de su siglo y medio de existencia. Este análisis
le sirve a Martínez Laínez para relacionar al mítico
investigador americano con todos aquellos personajes literarios que
aparecieron a mediados de los años setenta en España.
Entre ellos, los creados por Manuel Vázquez Montalbán,
Francisco González Ledesma, Andreu Martín o el propio
Martínez Laínez, que no son nada más que una
continuación en España del reflejo de aquella ciudad
americana de principios de siglo, una ciudad en plena crisis y
descompuesta en todos sus valores.
Con este pretexto encontramos trece cuentos
en una antología donde debemos diferenciar varias generaciones:
en primer lugar, las protagonizadas por los más veteranos
como las aventuras de Méndez a cargo de González Ledesma,
los macarras acontecimientos de Juan Madrid o las siempre inquietantes
narraciones de Andreu Martín. Para completar el manojo antológico
le siguen verdaderas delicias literarias como las aventuras de Buenaventura
Pals a cargo de Manuel Quinto o el comisario Torrecilla de la mano
de Rafael Reig, además de las siempre atractivas apariciones
de Petra Delicado de la mano de Alicia Giménez Bartlett.
Sea como sea, Crímenes
Contados recoge principalmente una ideas bien innovadoras:
entre ellas, pretender dar difusión al cuento policial,
una rama que a pesar de haber protagonizado durante décadas
el nacimiento del género, parece que no acaba de extenderse
de forma generalizada en el territorio español. Además,
los trece relatos merecen ser considerados por varias razones de
interés y de generalidad dentro del género: en primer
lugar, por saber ofrecer aquella sorpresa final que tanto espera
el lector de novelas criminales, después por la calidad
narrativa que ofrecen y por el lenguaje feroz que se emplea en
cada una de ellas. Por si fuera poco, no debemos pasar por alto
la plasmación en cada una de las narraciones de los ambientes
nocturnos y marginales tan propicios en esta forma de literatura
así como el enfoque del criminal y de su perseguidor, elementos
que tanto nos seducen dentro de todas las variaciones del policial.
Por todos estos motivos debemos felicitar a su compilador y a su
editorial Menoscuarto, una iniciativa que esperemos que repitan
pronto en una nueva compilación de más crímenes
contados y por contar.

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