ALIRE/Québec • 2006 • 303
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Clovis Reynolds, antiguo crítico de rock, trabaja de ahora
en adelante en el desguace de Max Rentchler, en el Maine y Loire. La
situación es sombría. Max no se repone de la muerte de
Consuela, su mujer, Clovis tiene en la conciencia el peso de la reclusión
de Lucy, su hija. Así cuando matan a sus perros y secuestran
a Mahmoud, su nuevo aprendiz, Clovis persuade a Max de que le explique
el origen de sus problemas. Unas cuantas semanas antes, habían
guardado un gran paquete de droga encontrado en una chatarra, su destinatario
intenta recuperarlo por todos los medios. Solos en el mundo, sin miedo,
-Clovis dice "Sabes, Max, es difícil reconocer que estamos muertos
en vida".- los dos chatarreros van a solucionar ellos mismos sus problemas.
Pero un ex-periodista y un empleado de desguace no son forzosamente
las personas mejor situadas para resolver casos de secuestro y de tráfico
de droga. El final será más bien caótico. Rápidamente
el lector se encariña con los personajes, Max, un viejo gitano
gruñón, superviviente de los campos de la muerte y Clovis
periodista que está de vuelta de todo. La amistad que los une,
su tosca ternura procuran una gran humanidad al relato. La morosidad
de este garbeo se acentúa con el ambiente gris y lluvioso de
esta región del oeste de Francia.
Menos rock que las precedentes obras
de este autor, el tono de esta novela es más blues, de ese blues en el que las guitarras gritan
en la noche. También Luc Baranger aprovecha numerosos apartes
a lo largo del relato para darnos la banda sonora ideal que acompaña
la lectura de esta novela.
PD: Entre otras
obras, Luc Baranger ya ha publicado una primera aventura de Clovis
Reynolds, "Backstage" aparecida en 2001 en Baleine. Es también
traductor (entre otras personas) del colosal Christopher Moore.