Claude Mesplède
Trad. Ernesto Rubio
La
aparición de Mi evasión aporta
nuevas informaciones sobre un tema que desde hace dos años
alimenta las crónicas
en Francia, ¿dónde se encuentra el escritor Cesare Battisti?
Condenado sin pruebas en Italia a cadena perpetua, se encuentra huido
desde que la justicia francesa decidió extraditarlo, sin tener
en cuenta la palabra dada en 1985 por el Presidente de la República,
que acordaba asilo y protección a los antiguos activistas italianos
que hubieran abandonado la violencia. Este "inquietante, terrorífico,
pero apasionante relato" , señala Bernard-Henri Lévy
en el prefacio, es el relato de un hombre en fuga que se proclama inocente
de los crímenes de los que se le acusa. En la primera parte,
Battisti narra su infancia bajo la influencia de Stalin, su rebelión,
como la de centenares de miles de italianos contra un sistema pervertido,
y su entrada en la lucha armada en el seno de las PAC (Proletarios
Armados por el Comunismo), grupo que abandonó tras el anuncio
de la muerte de Aldo Moro. "Jamás he matado", escribe. "Soy
culpable de haber participado en un grupo armado de carácter
subversivo y de haber llevado armas. Jamás he disparado sobre
nadie". Habla ampliamente de su encuentro con Pietro Mutti, arrepentido
que le acusó sin pruebas de cuatro crímenes. Por el contrario,
este delator se benefició de la clemencia de los jueces italianos,
que señalaron, en referencia a él, que "es un habitual
de los juegos de prestidigitación". Battisti habla de su
vida en Francia durante sus largos años de exilio, de sus hijos,
de su amor por París, su profesión de escritor, sus amigos
del "polar". Después el interrogatorio, la prisión, la
espera y la fuga. Este debut autobiográfico se ha escrito en
primera persona, distanciándose para narrar de forma emotiva
su exilio, abandonando el "yo" por el "el" adoptando
los rasgos de un personaje llamado Auguste. Es también la primera
vez que escribe en francés para poner de manifiesto su amor
hacia este país que le ha acogido, incluso a pesar de haberle
traicionado. Su inspiración y elocuencia ilustran este relato
esquizofrénico donde el miedo, el dolor, los remordimientos,
se entrelazan alrededor de un solo deseo: vivir a cualquier precio.
En su epílogo sobre el libro, Fred Vargas concluye: "la
verdad que escribió Cesare en el último año es
transparente como una gota de agua sobre un hilo, que no espera más
que caer. Algún día caerá".
Prefacio
de Bernard-Henri Lévy y epílogo de Fred Vargas.