Gallimard, Paris • 2006 • 313
pág.
Clement Duprest, héroe de la nueva novela de Didier Daeninckx,
recuerda la descripción que hace Hanna Arendt del criminal nacionalsocialista
en su obra Eichmann en Jerusalén. Informe
sobre la banalidad del mal (Eichmann in Jerusalem.
Ein Bericht von der Banalität
des Bösen, Munich, 1964). Duprest se presta apropiadamente
a un análisis histórico, como conviene poco en tanto
que figura romanesca. Su carrera ejemplar como funcionario policial,
perseguidor de comunistas y de judíos, que comienza bajo el
régimen de Vichy, continua bajo la República, y finaliza
en 1981 por razones de edad, es una proeza que atraviesa la historia
del siglo XX y que sólo hasta hoy Jean-Patrick Manchette se
ha atrevido a llevar a cabo en La princesse du sang (Paris,
1996).
Duprest es alguien sin brillo e impasible,
a una excepción
: cuando tira el regalo de cumpleaños de su hijo, un vaquero
de la marca Levi-Strauss, que chilla al muchacho y que pega a su mujer
porque le ha comprado los pantalones. Vive una vida confortable y aburrida
al interior de una pareja debilitada y prosigue sin emoción
su actividad de persecución. En torno a él, el mundo
cambia, pero Duprest sigue siendo el mismo de siempre. Al contrario
de otras novelas de Daeninckx, los lectores no aprenden nada que no
haya sido ya expuesto en la historiografía. La novela describe
hechos conocidos, incluso si tienen relación con Meurtres
pour mémoire (1984), en el que Daeninckx describió por
la primera vez la masacre de centenares de argelinos el 17 de octubre
de 1961 y desenmascaró al principal responsable, el colaboracionista
amigo de Mitterrand, Maurice Papon.
Los pasajes más intensos son los que relatan el periodo de
la guerra de Argelia y de la descolonización. Sobre todo cuando
Daeninckx describe el club de música de los círculos
orientales que espía Duprest : "Un hombre con ojos inflamados
acababa de salir de los bastidores de la cocina del restaurante para
deslizarse hacia el centro de la orquesta. [.] La emoción estaba
al máximo, y el comisario identificó en seguida, a causa
de sus bolsillos inflados, a los cuatro argelinos encargados de velar
por la seguridad del artista. Si tenía la impresión de
oír las mismas melodías sin fin que las que se sucedían
desde el principio de la noche, sentía bien a las reacciones
del público que la personalidad del intérprete les daba
una incomparable gravedad. Una especie de Marsellesa a la salsa oriental.
Era cuestión de combatientes haciendo guardia, de resistencia,
de memoria, de la victoria sobre el yugo francés, allí,
en pleno Paris, a dos pasos de la columna de la Bastilla" (p. 253 y
siguientes) . El artista es Farid Ali, nacido en 1919 en Argelia,
que pertenecía al grupo de artistas del FLN después de
haber luchado en la guerra civil española.
Nos divertimos leyendo las referencias
a personalidades célebres
de la vida cultural francesa y la descripción de las formas
que Duprest tiene de espiarlos. Así describe la carrera de Yves
Montand, desde sus primeras apariciones escénicas hasta su boda
con Simone Signoret, pasando por su apoyo al partido comunista. De
esta manera, Daeninckx establece, a través de un protagonista,
otra continuidad benéfica a su intriga.
Daeninckx describe con precisión la cronología de la
historia de Francia desde 1942, pero pasa de un acontecimiento a otro,
limitándose a menudo a la superficie. No hay sitio en esta cronología
para intrigas posibles, como la historia de los fotomatones que conocieron
un incremento bajo el régimen de Vichy con la persecución
de judíos y comunistas, o las oposiciones al interior del movimiento
de liberación argelino o de los movimientos anticolonialistas
en general.
En L'âme au poing (Paris,
2004), novela sobre el grupo judío de la resistencia comunista,
el FTP-MOI, Patrick Rotman describe de manera mucho más precisa
la persecución de
judíos durante la ocupación de Paris. Él también
describe a un policía que, cuando estalla la guerra fría,
vuelve a coger su fichero del periodo de Vichy y recibe además
la cruz de la Legión de honor por su participación en
la Resistencia. Pero nadie hasta ahora ha conseguido describir mejor
en una novela policíaca los últimos días de la
ocupación de Paris que Dominique Manotti, en Les
corps noirs (Paris,
2004)1, en la que describe la
actividad de la GESTAPO francesa. Daeninckx también ha escrito
de manera muy excitante sobre la guerra de Argelia, y la novela de
Maurice Attia, Alger
la Noire , aparecida este año
en las ediciones Babel Noir y cuya reseña figura en esta edición
de Europolar, nos restituye mejor el clima de un país aterrorizado
por l'OAS2 que el sobrevuelo de
Daeninckx. A fuerza de querer evocar tantos acontecimientos, Daeninckx
no describe finalmente casi ninguno.
Fijada completamente la personalidad de
su héroe negativo, no
le permite ninguna evolución. El lector no versado en historia
puede apenas seguir las transformaciones de la sociedad francesa. Pero
Daeninckx consigue a pesar de todo bosquejar un cuadro macabro y fascinante,
donde vemos a Duprest que teje su carrera sin ser molestado, elaborando
y manejando sus registros con una precisión meticulosa, en los
que se manifiesta su actividad de vigilancia, cualquiera que sea el régimen
político francés.
1 Próximamente
en ediciones Tropismos " El
cuerpo negro ".
2 OAS : « Organisation
armée secrète » Organización ejército
secreto » era una organización francesa politico-militar
clandestina, que reagrupaba a los partidarios de que Argelia siguiera siendo
francesa.