Sophie
Colpaert, Hob o
la imposibilidad de investigar
con el estómago vacío
André-Pierre
Diriken, La
cocina de Cawèlêr, gato de Lieja
Claude
Mesplède, Dos manuales de recetas
Claude
Mesplède, Tres
ficciones relativas a "crimen y gastronomia"
Corinne
Naidet, Simenon et Maigret passent à table
- Robert Jullien Courtine
Hob
o la imposibilidad de investigar
con
el estómago vacío
Richard Deutsch, La
Bistouille mortelle de Lille et Les Voix de
Brest, éditions du 28 août, coll. "28-8
police!", mars 2006.
Sophie Colpaert
Traducido por Empar Fernández
En la serie, ya numerosa, de
los investigadores gastrónomos,
hace su aparición un nuevo personaje en Francia durante la primavera
del 2006. Se trata del comisario Hetib Hobzbizzeit (prefiere que le
llamen Hob, ouf!) creado por Richard
Deutsch.
Destinado en París, bajo la autoridad de un jefe puntilloso
que no abandona jamás la capital, Hob es enviado a provincias
debido a uno de esos asuntos que exigen un investigador suplementario
y un olfato superior. El buen hombre es soltero, amante de la buena
cocina y reflexiona mucho mejor ante una mesa bien surtida. Por insalvables
que parezcan las dificultades una buena comida le devuelve el aplomo,
tanto físico como moral. Contemplada la realidad desde este ángulo,
los desplazamientos a provincias le complacen puesto que encuentra
buenas mesas, abastecidas con productos diversos según las regiones,
y que no podría pagar en París.
La primera investigación
Las voces de Brest,
lleva a Hob a Brest dónde tres mujeres han sido asesinadas en un mismo
día. Tres ratas de sacristía convenientemente maduras
que cantaban en la coral de los Alegres Pájaros del Mar y que
poseían un walkman MP3, tecnología sorprendentemente
incongruente entre sus manos. Para investigar sobre el misterio de
las voces bretonas, Hob rinde honores a la gastronomía local
y degusta la charcutería, las galletas (crepes de harina de
trigo oscuro con acompañamiento salado) y las bandejas de marisco
ante las cuales se esfuerza por chupar los langostinos tan silenciosamente
como le resulta posible. Con regularidad el investigador activa sus
células grises a fuerza de expresos y de molestias para el cafetero
que le gratifica con brebaje infame. Si comparte su mesa de buen grado
en un restaurante gastronómico sin detenerse a pensar en el
gasto, ya que para él el placer de alimentarse es esencial,
tampoco le desanima el hecho de comer a solas en un lugar público.
La costumbre le impide observar que los propietarios de restaurantes
y bistrots acostumbran a colocar a sus clientes solitarios en los lugares
más infectos de sus establecimientos, cerca de los lavabos,
de las cocinas, de la puerta de entrada. A diferencia de Montalbano,
que detesta hablar mientras come, Hob es capaz de continuar investigando
mientras aprecia los alimentos que le aguardan en el plato. Y si un
local sirve un plato que juzga excepcional, se convierte en un lugar
de referencia y pasa a unirse a otros que figuran ya en la libretita
de espiral que le sirve de recordatorio gastronómico.
En
su segunda investigación, Hob es enviado a Lille, en el
norte de Francia, para ocuparse de una oscura historia de destilación
clandestina. Nada de gran importancia, piensa. Salvo que nada más
llegar es recibido por el comisario Jablonski que lo lleva a comer
al mejor restaurante de la ciudad y le revela que algunos establecimientos
consiguen elaborar durante todo el año platos muy refinados
a precios sorprendentemente democráticos. Jablonski ha empezado
a preguntar, no sólo no son caros, son excelentes. ¿Cómo
lo hacen? La respuesta se desvela pronto en la autopista bajo la forma
de una bolsa de comida liofilizada. El restaurador sólo tiene
que reunir los trozos para tener un tournedós Rossini o una
poularda. El procedimiento no es nuevo, pero cuando las bolsas son
distribuidas por la mafia china con absoluto desprecio de todo control
sanitario… podría temerse lo peor. Como Jablonski y sus hombres
serían descubiertos muy fácilmente no pueden visitar
todos los restaurantes sospechosos, por eso Hob y sus legendarias papilas
gustativas serán responsables de inspeccionar algunas de las
sorprendentes mesas de la ciudad.
Si en la primera investigación
Hob se contentó con
degustar, en La Bistouille mortelle de Lille ,
reflexiona sobre las relaciones que se establecen entre sus contemporáneos
y los alimentos. Es difícil permanecer insensible al tema
en cuestión
por poco que uno se precie de tener buen paladar y se cierra el libro
pensando en el contenido de nuestros platos y en la relación
calidad/precio que estamos dispuestos a aceptar.
La
cocina de Cawèlêr, gato de Lieja
André-Pierre Diriken
Autor liejés
de novelas policíacas y
dentista
Trad.: Marie Levéziel
Cuando pasé por la gatera que François había
especialmente instalado para que yo pudiese apaciguar mis inmensas
necesidades sexuales y otras necesidades igualmente naturales sin molestar
a toda la familia, constaté que Yèyette estaba acabando
de preparar un conejo al jarabe de Lieja.
¡Tiempo muerto! A pesar de la trágica
situación
y mi amo que agoniza en su camita de hospital lleno de sangre, veo
tus ojos que se encienden, tus papilas que se avivan, tu olfato que
se aguza y tu saliva que se sube a tu mandíbula como el agua
de una bañera. Entonces bueno, ya que no respectas nada y que
tu golosería menosprecia tu compasión, voy a describirte
la receta como lo haría Tchantchès1 si
fuera capaz de mantener la pluma. Esta podrá siempre servirte
para dejar pasmada a una piba o un pibe con tus talentos enculinarios… ¡Es
lo que llamo matar dos pájaros de un tiro!
En la familia, tenemos la suerte de tener
primos flamencos que crían
grandes y gordos leporidae cuyos cadáveres asedian frecuentemente
nuestro congelador. Inútil de recordarte que a mí, el
conejo, me asquea porque, cada vez que lo como, tengo la impresión
de atiborrarme con un congénere.
Ayer, Yèyette eligió uno de buena talla y lo colocó en
el frigorífico para que olvidara lentamente el frío polar
que lo había petrificado después de su masacre a la tronzadora.
Y, esta mañana por la mañana,
sacó los pedazos
del bicho para enharinarlos y dorarlos a fuego vivo en una cazuela
ligeramente engrasada. Después, preparó una cabolêye de
cebollas2 haciéndolas sudar
con un poco de manteca hasta que se volvieron transparentes. Después,
dispuso los cachos del mártir en una amplia olla esmaltada de
hierro fundido sobre la capa de cebolla, añadió medio
tarro de verdadero jarabe de Lieja, agua hasta ahogar la menor esquirla,
algunos bokes3 de azúcar,
un hilito de vinagre, y, en fin, una corona funeraria compuesta de
tomillo y de laurel amarrados con un viejo pedazo de cuerda.
Sólo quedaba dejar cocer el bichito que presentaría
con verdaderas ciruelas de Lieja, fabricada en Agen, y después,
filtrar la salsa para ligarla con la Maicena.
Fue durante este ligue peligroso que
entré en la cocina, manchado
con la sangre de mi amo…
(extracto de la última novela –inédita-
que narra las aventuras de Cawèlêr4,
el gato de Lieja)
Nota del autor: ¡Por información, esta receta es la que
transmitió mi difunta abuela y es perfectamente realizable por
los gastrónomos!
1 Tchantchès :
marioneta del folclore de Lieja, héroe popular e irónico.
Personifica el espíritu
liejés.
2 Cacerola
de cebollas.
3 Pedazos.
4 Cawèlêr
significa literalmente « Rabo
en alto » en dialecto local.

Dos manuales de recetas
Claude Mesplède
Trad.: Marie Levéziel
Manual práctico
de cocina negra y criminal - Montse Clavé (España)
Montse Clavé es la compañera de Paco Camarasa que dirige
en Barcelona la librería “Negra y criminal” especializada en
la literatura policíaca. Ha publicado una apasionante recopilación
que reúne 45 recetas evocadas en los libros de 45 novelistas
de diversas nacionalidades. Ha añadido una decena de recetas
personales, todas en relación con la novela criminal. Gran especialista
de la cocina, Montse ya ha publicado seis obras sobre este tema, por
ejemplo: cocina mejicana, cocina de aquí y de otras partes,
cocina del Ebro, etc.
La Mafia
se sienta a la mesa - Jacques Kermoal y Martina Bartolomei
Obra francesa sobre
la gastronomía que se ha convertido en inevitable.
Publicada en las ediciones Actes Sud en 1992, está todavía
de actualidad con más de 200 páginas sobre la Mafia y
las recetas sicilianas.

Tres ficciones relativas a "crimen y gastronomia"
Claude Mesplède
Trad: Marie Levéziel
Coup de gigot (Golpe con una pierna
del cordero) - Roald Dahl, in “Bizarre, bizarre” Folio.
Esta célebre novela publicada en Francia con tres títulos
diferentes es también una obra maestra de humor negro gracias
a la película dirigida por Alfred Hitchcock. Vemos a la actriz
Barbara Bel Geddes (que tuvo su hora de gloria en la serie Dallas)
matar a palos a su marido policía con una pierna de cordero
congelada. Unas pocas horas más tarde, invita a los compañeros
de trabajo del muerto, venidos a investigar, a saborear la pierna
de cordero que ha cocinado en el horno. Los investigadores hacen
así desaparecer el arma del crimen.
Congeso Gastronómico - José Gaspar,
da Natividade N° 597 de Masque, Portugal.
En el hotel Monumental de Lisboa, se
celebra un congreso gastronómico
internacional. Uno de los comensales muere envenenado tras haber
comido champiñones durante el banquete. Muchos otros participantes
van a ser apuñalados o estrangulados. Pero el personaje favorito
del autor, el detective inglés y fino gastrónomo Sam
Brown, de pasaje en Portugal, va investigar sobre esos asesinatos
y resolver el enigma.
Les cuisines du diable (Las cocinas del
diablo) - Alain Germain
Cuando Gastronomía rima con crimen, el espectro de la casa
Borgia no está muy lejos…
El autor: Alain Germain es un hombre de espectáculo.
Realizador, coreógrafo,
sastre, arquitecto y decorador, ningún recoveco del teatro
le escapa. Diplomado de Artes Decorativos y Bellas Artes, funda su
propia compañía en 1972. Les cuisines du diable es
su octava novela.
A Paris los clientes de un gran restaurante
han cogido la mala costumbre de desplomarse brutalmente al final
del menú “degustación
gastronómica”. Hombres con bastante vientre cuya muerte podría
ser calificada fácilmente de natural. Pero el comisario Legrand
y su amigo el Doctor Hauterive han decidido justamente de celebrar
sus 10 años de vida común “Al Faisán Azul” cuando
uno de los comensales acaba de desplomarse. Intrigados, los dos hombres
van a sumar sus talentos para resolver este curioso enigma que les
conducirá hasta un viejo libro mágico de recetas medievales
en el que descubriremos que el uso de las plantas no estaba reservado únicamente
a la medicina.

Simenon
et Maigret passent à table
Robert Jullien
Courtine
Robert Laffont • 1974
(rééd. 2003)
Corinne Naidet
Trad.: Maria Marcos
Formada y a menudo relevada
por las sucesivas adaptaciones televisivas, tenemos la imagen del comisario
Maigret dejando medio emparedado en el mostrador de un bar triste y
gris. Olvidamos a Señora Maigret,
siempre de buen humor, siempre presta a elaborar minuciosamente un
buey, de carne mechada u otra tarta de ciruelas mirabel. De esa cocina
familiar, simple y sabrosa que celebra sus sesiones en el ambiente
Simenon habla esta colección de recetas, que ha sido realizada
por Courtine, amigo próximo a Simenon al que el autor belga
había hecho el prólogo para su libro “La enciclopedia
universal de la cocina”, publicado en 1969. Los textos se ilustran
con fotografías de París de los años cincuenta
cuando al escritor y su héroe les gustaban deambular y sorberear
la atmósfera, con una buena pipa en boca.
Este libro, reeditado por Robert Laffont
en 2003, fue publicado inicialmente en 1974 y después en 1992. Gran éxito con
una traducción inmediata en inglés y una buena difusión
en los Estados Unidos (Madame Maigret's recipes) y una versión
italiana en 1977 (El ricette della signora Maigret).
Prólogo
de Simenon:
Mi querido Courtine,
He aquí muchos años que renuncié a escribir prólogos
porque pasé una buena parte del tiempo consagrado a mis novelas
y su número les quitaría todo valor. ¿Quiere considerar
como un prologo esta carta que le escribo con una sincera amistad?
Hace mucho tiempo que le leo y que le admiro.
Mucha gente, en estos últimos
años sobre todo, se han hecho amantes de la gastronomía
y casi cada periódico o semanario posee su rúbrica de la
buena mesa. Pero, la mayoría de las veces, la cocina de la que
se habla es una cocina de fantasía que se armoniza mejor con los
muebles inflables de plástico que con un buen y sólido
comedor.
Escribiría de buena gana que usted era el último clásico
si no corriese el peligro de alejarle a los aficionados de la originalidad
cueste lo que cueste. Para cada plato, te tomaste la molestia de subir
a las fuentes, a menudo campesinas, de buscar por qué de tal ingrediente,
de tal género de cocción o de tal juego. A menudo también,
usted buscó y encontró las simplificaciones que exigen
nuestros pobres estómagos de hoy.
Leí la obra. Su curiosidad y su
actividad me maravillan siempre. Y cuando me encuentro delante
de un caso litigioso, es en su casa que me informo.
Habíamos nombrado a nuestro amigo
Curnonsky Príncipe
de Gastrónomos . Usted merece heredar este título,
aunque lo encuentre un poco sonoro y, aunque prefiero la palabra
experto.
Son los expertos quienes distinguen los
cuadros falsos de los verdaderos, las obras de arte de pacotilla
de las obras de arte auténticas.
Usted lo hace en la cocina, que es un arte también, si no el más
antiguo. Usted conoce mi admiración. Me gustaría, mediante
esta carta-prólogo, compartirla con sus lectores, que todavía
no lo comparten.
Amigablemente suyo, mi querido Courtine,
Georges Simenon.
¿Le
gustan las buenas comidas?
¿Es aficionado de cocina
y de vinos franceses de calidad?
¿Adora las obras policíacas?
¿Aprecia las novelas de
San Antonio?
Si ha respondido SI una vez, apunte esta
dirección:
RESTAURANTE “Le Logis de Mérinville”
Rieux-Minervois (Aude),
Francia
Precios populares
Su chef, Pierre Morin, le hará degustar sus especialidades.
Miembro de la asociación de Amigos de San Antonio y de la asociación 813,
le hará visitar el museo que ha dedicado a San Antonio
en su restaurante. Un lugar único que reúne todos los
títulos del autor en varias lenguas y numerosos testimonios
(fotos, cartas, discos, anuncios, etc). Un museo único en el
mundo
NTD:
813 es la primera asociación europea de aficionados de
la literatura policíaca. (Trad.: Marie Levéziel)