Le Talisman de la Villette*
Claude Izner
Ediciones 10/18 • Octubre
2006 • 350
páginas
Sophie Colpaert
Traducción: Empar Fernández
Tras Mystère rue des Saints-Pères,
2003, primer volumen de las investigaciones del librero Victor Legris,
galardonado con el Premio Michel Lebrun, Claude Izner no dio por concluida
su reconstrucción
de París a finales del siglo XIX. Detrás del pseudónimo
de Claude Izner se ocultan dos hermanas, Liliane Korb y Laurence Lefèvre,
habituadas al ejercicio de escribir a cuatro manos. Libreras de viejo
durante mucho tiempo en los muelles del Sena, primero hicieron disfrutar
a los niños con historias en las que los libros jugaban a menudo
un papel protagonista. Más tarde se dedicaron a los adultos con
la preciosa Sens dessus dessous (ediciones Viviane Hamy,
1999), novela policíaca que ponía en escena en un París
pintoresco, un librero de viejo y una fotógrafa. En fin, como último
detalle, estas dos hermanas son las sobrinas del célebre letrista
Francis Lemarque, À Paris.
En El Talismán de la Villette (ediciones
10/18, 2006), sexta investigación de Victor Legris, las dos hermanas
han perfeccionado su estilo manejando con mano maestra la utilización
de los decorados históricos que son el escenario de sus intrigas.
En febrero de 1894, Victor Legris da vueltas
a su abatimiento. Su trabajo como librero le pesa, pero no se atreve
a reconocerlo ante su socio y padre adoptivo, Kenji Mori. No, lo que
apasiona a Victor es la fotografía.
Recorrer las calles de París cargado con su material y fijar sobre
una placa las escenas de la vida cotidiana, hacer que los demás
tomen consciencia de las dificultades de algunos barrios, ¡se pasaría
días enteros! En ello y en sus investigaciones policiales. Ha
prometido a Tasha, al desposarla, que renunciaría a esa faceta
que la hace temblar, pero es difícil resistirse a un buen enigma,
sobretodo si te lo traen a casa. El pintor Maurice Laumier, anciano mentor
de Tasha, le confía los temores de su compañera. Mirelle
no tiene noticias de su prima Loulou desde hace tres semanas y no es
propio de Loulou. Victor detesta tanto a Laumier que empieza por negarse
rotundamente. Poco después es descubierto el cuerpo de una joven
estrangulada en la Villette. Mireille se precipita a la morgue para descubrir
el cuerpo de Loulou, sus bellos cabellos rubios teñidos de negro. Las
lágrimas de Mireille tienen la culpa del mal humor de Victor que
acepta investigar el asesinato de Loulou. Este nuevo asunto continúa
regocijando a Joseph Pignot, el empleado de la librería. Cada
nueva investigación seguida junto a Victor alimenta la imaginación
de Joseph que escribe novelas-folletín para el Passe-Partout. Y,
como sus parejas respectivas desaprueban los riesgos consiguientes, Victor
y Joseph, como dos críos, multiplican las artimañas para
investigar lo más discretamente posible. Este nuevo caso les lleva
a descubrir los bajos de una gran casa de costura y la condición
poco envidiable de sus obreras, manos pequeñas, explotadas en
la sombra mientras que las damas elegantes y despectivas se pavonean
a la luz del día. La trama de la intriga contempla también
el tema de la maternidad que, a finales del siglo XIX, rimaba a menudo
con fatalidad.
* El Talismán de la Villette