Cruelles natures*
Pascal Dessaint
Rivages/thriller, 2007, 194 páginas
Jean-Marc
Laherrère
Traducción Maria Marcos
Antoine
era escritor. Publicaba en revistas dirigidas al gran público
y en la prensa científica artículos sobre la naturaleza,
lo que le había valido una gran fama. Hasta que un día
no pudo escribir más. Entonces se retiró en Brenne, país
de los estanques, en compañía de Myriam. Desde su última
pelea, no se habían hablado más.
Mauricette tiene 17 años,
vive en Dunkerque, sola desde que su padre entró en coma y fue
trasladado a la clínica,
después de un accidente de auto. Hace un año, recibió algunas
cartas de su madre, que les abandonó cuando tenía siete
años. Myriam trata de explicar por qué un día
se fue con Antoine.
Pascual Dessaint deja Toulouse por las
brumas de los estanques de Brenne y el cielo blanco y por la bajura
del Norte. También
deja a su equipo de la ciudad para volver a sumergirse en el corazón
de individuos al borde de la rotura, como en sus primeras novelas, Un
pulpo en la cabeza o La boca de sombra.
Con relación
a estas novelas ya excelentes, ganó en oficio, en maestría
de la construcción, del tiempo y de la lengua, sin perder nada
de su capacidad para hablar de las emociones. El ritmo se adapta al
narrador, a su medio ambiente, va más despacio, se apresura
precipitadamente, pasa de la contemplación al estrés
de un acontecimiento violento, la lengua sigue, fluido. Pascual Dessaint
en otro tiempo casi esencialmente urbano confirma aquí que su
prosa y su poesía son tan justas cuando describe las bellezas
del canto de un ave al borde de un estanque que en la pintura de un
vagabundeo urbano. Los pasajes alternados, al principio sin lazo aparente
uno con otro, convergen poco a poco, trayendo imperceptiblemente al
lector hechizado en el corazón de la locura y en el corazón
del dolor.
* Naturaleza crueles