Europolar is back on line
Accueil arrow Entretiens arrow Retrato de Pablo De Santis
Retrato de Pablo De Santis Convertir en PDF Version imprimable
crit par Doris Wieser   
04-06-2009

Retrato de Pablo De Santis

y entrevista con el autor

Traducido del alemán al español por Grizel Delgado
(las citas de la entrevista son originales)

paolo de Santis
Doris Wieser
Pablo de Santis (1963, Buenos Aires), licenciado en Letras, empezó a escribir guiones para historietas desde muy joven. A sus 20 años fue galardonado por la revista Fierro con el premio al mejor guionista. Poco después abandonó este género, y optó por escribir novelas infantiles y juveniles, cuentos así como novelas para adultos (sobre todo novelas policiales). Durante muchos años se mantuvo como periodista y editor, hoy en día se dedica exclusivamente a la literatura. El autor vive con su familia en un barrio céntrico de Buenos Aires (Caballito). Tiene publicadas siete novelas policiales hasta el momento y una veintena de libros. Por su novela El enigma de París obtuvo el Premio Planeta-Casamérica de Narrativa Iberoamericana 2007. En este artículo se presenta al autor y se incluyen además fragmentos de una entrevista realizada este año.

Los géneros literarios en Argentina

La literatura de Pablo De Santis refleja la vasta presencia de los distintos géneros literarios en la literatura argentina. Los íconos más célebres del mundo literario argentino, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar, solían incorporar distintos géneros populares en sus obras llevándolos así a las alturas de la literatura nacional. Hasta nuestros días la literatura fantástica, policial, la ciencia ficción y la historieta ocupan un estatus de más prestigio en Argentina que en otras partes. También Pablo De Santis se siente arraigado en esta tradición.

De Santis: “Creo que hay en mis libros una marca muy fuerte de la presencia que los géneros literarios han tenido en la literatura argentina. Porque en nuestra literatura los géneros –el policial, la literatura fantástica, la ciencia ficción– han estado en el centro. Mientras que en otras literaturas generalmente los géneros son algo marginal. Nuestros mayores escritores practicaron algunos de estos géneros.” [1]

Novelas detectivescas y de enigma

Cuando Pablo De Santis habla de novelas policiales, piensa en primer lugar en novelas detectivescas y de enigma. Este segmento constituye para él la parte más interesante del género. También Borges y Bioy Casares consideraban que la novela detectivesca era de mayor calidad frente al thriller, que estaba cargado de elementos sensacionalistas, sexo y violencia. La novela detectivesca para ellos era un arte complejo debido a su construcción cuidadosa y su forma rigurosa; el arte de élite bien podía aprender algo de este género. Ciertos elementos de la novela de detectives y de enigma resucitan en la obra de Pablo De Santis y adquieren una existencia nueva y diferente. El autor se alimenta de esta tradición sin acercarse al plagio en ningún momento y rescata algunas características.
 
De Santis:Un elemento para mí olvidado de la novela policial pero que estuvo desde los comienzos con Poe y con Conan Doyle fue el diálogo entre alguien que posee el método y alguien que no lo posee. Para mí ese elemento era más fuerte todavía que la presencia del crimen.”

ImageLa relación entre el héroe romántico (que investiga la verdad a través del diálogo) y su asistente pertenece a aquellos elementos que De Santis dotó con nueva vida (sobre todo en El enigma de París). Pero también su modo de presentar el caso lo toma de una escuela ya antigua: El narrador de la historia no es el héroe, el que posee la agudeza, el método y la fuerza, sino aquel que no lo posee y se ve involucrado en el caso (p.ej. en Filosofía y Letras, pero también en El enigma de París). Con ello, el autor muestra su desconfianza por los personajes de inteligencia pura.

De Santis: “Sí, creo que la inteligencia es una especie de limitación. Me ha pasado conocer gente muy inteligente pero sin el sentido de lo humano que permite ver cómo funcionan las cosas, ver como es la gente. Hay un aforismo de Lichtenberg que es un modelo para un epitafio, se llama: “Epitafio, era un hombre tan inteligente que ya no servía para nada.” Creo que es un poco así. La inteligencia exagerada, si no está acompañada por un sentido de lo humano, termina convertida en tontería.”

Su preferencia por la novela detectivesca se combina con su fascinación por lo secreto, el misterio, lo hermético, lo que juega para el autor un papel importante en cualquier tipo de relato, no sólo en el género policial.

De Santis: “El hermetismo yo creo que tiene muchísima relación con la literatura. Por un lado la idea del secreto en la literatura está totalmente presente. Contar un cuento es como contar un secreto. Siempre hay un elemento –no sólo en las novela policiales pero en todo tipo de libro– que es revelado al final. Un relato siempre da la idea de que hay algo secreto y por eso se va a contar esta historia. Y eso está muy presente en el hermetismo, que el saber siempre es algo secreto. Está en los iniciados. Cualquier libro o historia es una especie de rito de iniciación. El iniciado es el que lee este libro y que al final conoce el secreto. Por otro lado, el hermetismo y el esoterismo tienen la manía de relacionar el microcosmos con el macrocosmos, y eso lo hace siempre la literatura: relaciona lo pequeño, la circunstancia del individuo, siempre con leyes más generales.”

ImageLugares míticos

A Pablo De Santis le gusta ambientar sus novelas en épocas regidas por conceptos epistemológicos distintos a los de hoy: el siglo XVIII (El calígrafo de Voltaire), XIX (El enigma de París) o el inicio del siglo XX (La sexta lámpara). Mirado desde nuestro tiempo aparecen sus tópicos y motivos literarios –frecuentes en textos de los siglos arriba mencionados– de una forma tan densa que resultan extraños y torcidos a los ojos del lector. Además muchas veces ambienta sus novelas en lugares lejanos, en Toulouse y París en El calígrafo de Voltaire, Nueva York y París en La sexta lámpara y otra vez en París en El enigma de París. En cambio La traducción y Filosofía y Letras están ambientadas en Argentina, no obstante en escenarios con muchos elementos fantásticos.

De Santis: “[París y Nueva York] son como lugares míticos. Por ejemplo tengo unos cuentos policiales que escribí ambientados en la antigua China. Para mí es lo mismo, la antigua China o París. Son lugares donde la imaginación se acomoda naturalmente. Si yo ubico la acción en Australia, en Sydney, tiene que ser la Sydney real y no un mito sobre Sydney. En cambio en París ya funciona naturalmente. Buenos Aires también funciona bastante naturalmente como ciudad mítica. A lo mejor no para un lector europeo, pero para un lector de Argentina ubicar la trama en el Buenos Aires del pasado ya es fácil de pensar, ¿no? Mientras si la ubicas en otra provincia de Argentina, no ocurre lo mismo.”

Lo simbólico de la literatura

Pablo De Santis mantiene una postura borgiana en su literatura a pesar de que en la literatura policial argentina una corriente de denuncia social adquiere cada vez más terreno, pensemos en autores actuales como Raúl Argemí (que vive y publica en España) y Sergio Olguín. De Santis se resiste a ocupar una posición comprometida porque no considera que la literatura pueda pronunciar alguna verdad sobre un sector problemático de la sociedad. Para él la literatura funciona más bien a un nivel simbólico. Mundos creados y juegos mentales penetran mucho más nuestra imaginación que lo estrictamente mimético.

De Santis: “Nos identificamos con las novelas policiales no porque hayamos cometido crímenes –en mi caso por lo menos no [risas]– y los hayamos resuelto, sino porque nos dan la idea de que siempre, también en nuestra vida, detrás de cada cosa que hay en la superficie también hay algo en el pasado, algo enterrado, algo escondido. Para mí esto es lo que le da vida al policial y es porque uno se engancha y se deja atrapar por el policial. Por eso no me interesa tanto lo social en las novelas porque me parece que la manera en la que uno se relaciona con la literatura nunca es directa. No porque uno escriba una novela que transcurre en Buenos Aires y muestre la pobreza de Buenos Aires va a decir algo de verdad sobre la pobreza en Buenos Aires. Al contrario, uno siempre se relaciona con la literatura a través de lo simbólico.”

ImageHoy en día equipos grandes de investigadores llevan a cabo la investigación policial. El trabajo está estrictamente dividido entre expertos especializados en las más diversas áreas de la criminalística. Estos expertos detectan las huellas más microscópicas, hacen análisis de ADN, determinan la hora de la muerte de cadáveres encontrados en lagos o ríos etc. Precisamente estos avances científicos cobran suma importancia en series de televisión americana como C.S.I. y sus spin-offs. Sin embargo, para Pablo De Santis estos elementos técnicos no aportan mucho al significado de una obra literaria.

De Santis: “También lo que pasa es que la novela policial siempre estuvo dominada por elementos simbólicos, no científicos. No había ninguna ciencia en Poe o en Sherlock Holmes. Eran elementos simbólicos los que rodeaban a los crímenes. Creo que en la novela policial hoy en día es muy difícil hacer literatura con la ciencia, con el ADN, con todos estos elementos. Por eso creo que es mejor irse a otra época o construir un tipo de relato que no necesite un médico forense e investigadores biólogos o cosas así. Por eso, en general estas series nunca presentan un solo caso. C.S.I. presenta dos o tres casos, nunca se concentran en uno.”

Si Pablo De Santis en su narrativa evade su propio tiempo y lugar junto con sus facetas sociopolíticas, ¿cuál es para él la función de la literatura? El autor no considera que el entretenimiento sea una meta inferior. Al ser un autor de novelas infantiles y juveniles compara la función de la literatura con la del juego.

De Santis: “Para mí el entretenimiento sí es central. La literatura es un juego, un juego serio. Si uno ve a los chicos cuando juegan: están jugando, pero a la vez están también tan serios y concentrados en su juego. Para mí la literatura es eso, cuando uno la lee y cuando uno la escribe. Es construir un imaginario que el lector crea, y conseguir que el lector le preste su fe, su credibilidad al escritor por un rato.”

En Filosofía y Letras teje una relación muy estrecha entre realidad y ficción. Ambas se retroalimentan. Para Pablo De Santis una característica básica de la ficción es el hecho de que somos influenciados todos por ficciones que consumimos en libros, el cine y la tele, y que éstas tienen alguna repercusión en nuestras vidas, donde toman forma de realidad.

De Santis: “Yo creo que la literatura se deja influir por la realidad y también influye. Además nos ayuda a pensar. Para mí, no pensamos sólo con conceptos, pensamos con imágenes y la literatura es un repertorio infinito de imágenes. Me pongo a pensar en cómo el mito de Edipo pesa sobre el occidente de manera absoluta y es una ficción. Yo creo que todos necesitamos contarnos nuestras vidas continuamente como si fuéramos de alguna manera héroes de una novela. No sólo la literatura pero toda la ficción alimenta el modo como uno ve su propia vida. Yo creo que para juzgar la propia vida la gente nunca es realista. Siempre tiene inclinación por la literatura popular, o sea, novelas de aventura, novelas policiales y románticas.”

Las novelas de Pablo De Santis emplean el humor cuidadosamente, pero pueden ser leídas como sátiras de la historia epistemológica occidental, a la que también se inscribe la literatura argentina –aunque desde su periferia. Son obras llenas de alusiones y citas indirectas que distorsionan idearios racionalistas, revolucionarios, modernos o posmodernos hasta que parecen un poco absurdos. Algunos de sus motivos literarios favoritos pertenecen a tópicos conocidos de la literatura occidental: la torre de Babel, lenguas secretas y hasta mortales, autómatas, edificios laberínticos que recuerdan las novelas góticas. En lo que respecta a su prosa, no es un autor de descripciones divagantes y caracterizaciones muy detalladas; sus narraciones son más bien comprimidas, rápidas, poéticamente recargadas y extremadamente polivalentes. La dificultad de leer a Pablo De Santis reside probablemente en el riesgo de pasar por alto algunas de las indirectas que el autor reparte en passant. Pero, bueno, las buenas obras siempre exigen un esfuerzo por parte del lector.



[1] Todas las citas provienen de la entrevista a Pablo De Santis por Doris Wieser realizada el 19 de febrero de 2009 en Buenos Aires.


Bibliografía:

Novelas para adultos

  • El palacio de la noche. Buenos Aires: Ediciones de La Flor, 1987.
  • Filosofía y Letras. Barcelona: Destino, 1998.
  • La traducción. Buenos Aires: Planeta, 1998. [Finalista Premio Planeta 1997].
  • El teatro de la memoria. Barcelona: Destino, 2000.
  • El calígrafo de Voltaire. Barcelona: Destino, 2001.
  • La sexta lámpara. Buenos Aires: Seix Barral, 2005.
  • El enigma de París. Barcelona: Planeta, 2007.
    [Premio Planeta-Casamérica de Narrativa Iberoamericana 2007].
Novelas juveniles

  • Desde el ojo del pez. Buenos Aires: Sudamericana, 1991.
  • El último espía. Ilustraciones de Diego Bianchi. Buenos Aires: Sudamericana, 1992.
    [Premio Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la República Argentina (ALIJA) 1993]
  • Lucas Lenz y el Museo del Universo. Ilustraciones de O’Kif. Buenos Aires: Alfaguara (Serie Azul), 1992
  • La sombra del dinosaurio. Ilustraciones de Pez. Buenos Aires: Colihue (Colección La Movida), 1992
  • Pesadilla para hackers. Ilustraciones de Pez. Buenos Aires: Colihue (Colección La Movida), 1992.
  • Astronauta solo. Ilustraciones de Max Cachimba. Buenos Aires: Colihue (Colección La Movida), 1994.
  • Enciclopedia en la hoguera. Ilustraciones de Max Cachimba. Buenos Aires: Colihue (Colección La Movida), 1995.
  • Las plantas carnívoras. Buenos Aires: Alfaguara (Serie Roja), 1995.
  • Páginas mezcladas. Ilustraciones de Max Cachimba. Buenos Aires: Colihue (Colección La Movida), 1998.
  • Lucas Lenz y la mano del emperador. Ilustraciones de O’Kif. Bogotá: Norma (Colección Torre de Papel, Serie Torre Amarilla), 2000.
  • El inventor de juegos. Ilustraciones de Max Cachimba. Madrid: Alfaguara (Serie Roja), 2003.
  • El buscador de finales. Buenos Aires: Alfaguara (Serie Roja), 2008.

Cuentos

  • Espacio puro de tormenta. Buenos Aires: La Serpiente, 1985.
  • Los signos. Buenos Aires: Página 12, 2004.
  • Rey secreto. Buenos Aires: Colihue, 2005.

Historietas

  • Varios guiones para la Revista Fierro en la década de los 80 y los 90.
    [Premio al Mejor Guionista, Revista Fierro, 1984].
  • Rompecabezas. Dibujado por Max Cachimba. Buenos Aires: Colihue (Colección Narrativa Dibujada Enedé, Serie Freakciones), 1995.
  • El hipnotizador. Buenos Aires, Revista Fierro, desde el año 2007.

Otros

  • Transilvania Express. Guía de vampiros y de monstruos. (Miscelánea). Ilustraciones de Max Cachimba. Buenos Aires: Colihue (Colección Obsesiones), 1994.
  • Rico Tipo y las chicas de Divito. (Ensayo). Buenos Aires: Espasa Calpe, 1995.
  • Invenciones argentinas. Guía de cosas que nunca existieron. (Miscelánea). Ilustraciones de Augusto Costanzo. Buenos Aires: Colihue (Colección Obsesiones), 1995.
  • La historieta en la edad de la razón. (Ensayo). Buenos Aires: Paidós, 1998.

Dernire mise jour : ( 09-02-2010 )
 
< Prcdent   Suivant >
© 2017 Europolar- powered by jl2i.com
Joomla! est un logiciel libre distribu sous licence GNU/GPL.

Design by syahzul, FlexiSaga.com